Paredes de la Esperanza / La Escuela de Arte y Taller Abierto de Perquin

Proyecto de Muralismo con la Asociación de Víctimas de Violencia de Cocorná, COLOMBIA

“A Nosotros Nos han Hecho Tanto Daño”
Doña Carlina

Proyecto de Muralismo con la Asociación de Víctimas de  Violencia de Cocorná, COLOMBIA
By CLAUDIA BERNARDI

En Agosto de 2008 mientras estaba trabajando en Huehuetenango con ECAP (Equipo Comunitario y de Acción Psicosocial) y con mujeres víctimas de violencia sexual durante el conflicto armado en Guatemala, recibí un correo electrónico del Padre Jorge Julio Mejía Mejía diciéndome que había visto en Suiza un documental sobre mi trabajo ( “Artista en Resistencia” dirigido por Penélope Price). Jorge había visto  que el trabajo que diseñado y facilitado por la Escuela de Arte y Taller Abierto de Perquin era “exactamente” lo que las comunidades de Antioquia, Colombia, necesitaban.

Podría venir a Colombia para crear un proyecto de arte similar al que se desarrolla en El Salvador y Guatemala?


Durante todo el año intercambiamos muchos correos electrónicos intentando asegurar los fondos, pensando en ideas acerca de cómo esta nueva colaboración se desarrollaría, quien participaría en ella, cuanta gente? Niños, jóvenes o adultos? O todos ellos en un mismo grupo?

El 31 de Julio de 2009, Claudia Verenice Flores Escolero, Rosa del Carmen Argueta y yo llegamos a Cocorná, entre las altas montañas de Colombia, a una hora de Medellín. Nuestra compañera DINA ( América Argentina Vaquerano) no pudo sumarse a este viaje. Sin embargo, ella fue nuestra “Maestra de Logística”. Este viaje no podría haberse hecho si Dina no hubiese estado al tanto de todos los detalles organizativos.

En Cocorná AVVIC, Asociación de Víctimas de la Violencia en Cocorná, reúne a más de 50 personas, familias completas, jóvenes, niños y adultos, y adultos mayores, sobrevivientes de violencia, de la pobreza impuesta y de los desplazamientos. Nosotros trabajaríamos con esta asociación aprendiendo de ellos y de su deseo ferviente y comprometido de reconstruir sus comunidades contando con una impresionante capacidad organizativa.

Esta nueva colaboración y trabajo de arte comunitario con AVVIC y las víctimas de violencia de Cocorná estaría diseñado como una forma de recolectar las voces de los civiles Colombianos quienes, por más de cuatro décadas, han sufrido los efectos del conflicto armado. El ejército Colombiano, las fuerzas de la guerrilla ( FARC y ELN), los paramilitares y el narcotráfico han atormentado y aterrorizado a la población civil de esta zona.

 Amnistía Internacional:

Temor por la seguridad y «desapariciones»

COLOMBIA Población civil de los municipios de San Francisco, Sonsón, Cocorná, Granada y La Unión, departamento de Antioquia.

Ejecutados extrajudicialmente: Argiro Ramírez Guzmán (municipio de San Francisco); Ovidio Antonio López Jaramillo, Hernando Ciro López y Joih Jairo Rojas (municipio de La Unión)

Amnistía Internacional siente honda preocupación por la seguridad de la población civil del departamento de Antioquia a raíz de los recientes homicidios y las amenazas de muerte proferidas contra ella por las fuerzas de seguridad y por grupos paramilitares.

Según los informes, los miembros del Batallón Granaderos, un batallón de contrainsurgencia, han amenazado a las comunidades del municipio de San Francisco con llevar a cabo una incursión paramilitar a menos que sus habitantes desvelen el paradero de las fuerzas guerrilleras de la zona. A pesar de la fuerte presencia militar que hay en la región, Argiro Ramírez Guzmán, empleado municipal, murió, según los informes, en el municipio a manos de fuerzas paramilitares el 24 de mayo de 1998.

En el municipio de Cocorná, que también cuenta con una fuerte presencia militar, la actividad de los paramilitares ha ido en aumento, según indican los informes, durante los últimos meses. Las fuerzas paramilitares anunciaron una matanza inminente en el municipio y amenazaron con matar a los propietarios de tiendas de alimentación si no abandonan la zona.

Los grupos paramilitares que actúan en el municipio de Granada también han amenazado, según los informes, con una incursión inminente. El 4 de junio, Ovidio Antonio López Jaramillo y Hernando Ciro López, quienes, según los informes, habían huido de la aldea de La Honda, en el cercano municipio de Carmen de Viboral, a causa de las amenazas lanzadas por los miembros de un grupo paramilitar, murieron de forma violenta en el municipio de La Unión.

El 7 de junio, un grupo de hombres fuertemente armados que, según se cree, eran miembros de una organización paramilitar, montaron un control en la aldea de Vallejuelo, en el municipio de Carmen de Viboral. Amenazaron a los habitantes de la localidad y les advirtieron de una matanza inminente. Los testigos han declarado que, durante las últimas semanas, los paramilitares han estado actuando junto con miembros del Batallón Juan del Corral, de la IV Brigada. La presencia de este batallón en la zona ha coincidido con un aumento de los controles paramilitares en la carretera que une los municipios de La Unión y Sonsón.

El 13 de junio, unos treinta paramilitares que se identificaron como miembros de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU) montaron, según los informes, un control en las afueras de la aldea de San Miguel. Obligaron a quienes pasaban a gritar consignas de apoyo al grupo paramilitar y comprobaron sus nombres para ver si figuraban en una «lista negra» en la que constaban los nombres y los números de documento de identidad de los habitantes de la localidad a los que consideraban colaboradores de la guerrilla. Los informes indican que Joih Jairo Rojas fue secuestrado en el control por los paramilitares y, más tarde, asesinado.

En varias regiones de Colombia, incluido el departamento de Antioquia, los paramilitares están llevando a cabo una serie de matanzas que han acrecentado la preocupación por la seguridad de la población civil de las comunidades citadas en esta acción.

Informe De La Situación De Violencia, Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario

Equipo de Investigación Violencia y Derecho Humanitario en Antioquia del Instituto Popular de Capacitación de la Corporación de Promoción Popular

Algunas características del conflicto armado actual son :

  1. En Colombia no existe una guerra bipolar, entre dos bandos o ejércitos. Nuestra situación es mucho más compleja, a diferencia de las experiencias de la 1a y 2a Guerra mundial y de la 2a. posguerra en los procesos anticoloniales de Africa y Asia, o las confrontaciones bélicas adelantadas en los años 80’s en Centroamérica.

  2. En Colombia hoy participan múltiples bandos, con diferentes intereses, con aspectos comunes entre sí, pero también con serias contradicciones, aunque subyace como polos atrayentes un conflicto central entre fuerzas pro-estatales y contra-estatales. La corrupción y el narcotráfico, así como la violación de las más mínimas normas del D.I.H. es un elemento común a todos, aunque con importantes diferencias de grado, pero profundamente perturbador.

  3. La emergencia de actores urbanos armados, con un relativo control territorial barrial, desdibuja las fronteras entre Combatientes y no combatientes, así como la existencia de múltiples organizaciones paramilitares legales e ilegales, de derecha e izquierda, que involucran a la población civil a la guerra. Ese desdibujamiento entre las fronteras del Combatiente y el no combatiente hace muy difícil, por no decir en algunos casos que imposible, la aplicación del D.I.H.

Algunas conclusiones :

  1. Las políticas desarrolladas desde el gobierno central y la administración departamental, para enfrentar la violencia y el conflicto armado, consistente en acentuar las salidas de fuerza y vincular los civiles a la guerra, han arrojado resultados negativos, a juzgar por los resultados que nos muestran los hechos ya mencionados : Más grupos armados, más personas en la guerra Actores armados: organismos estatales regulares (Fuerza Pública), para-estatales (legales tipo Convivir, ilegales (autodefensas), contra-estatales (insurgencia, FARC, ELN, EPL y otros). Grupos de violencia económico-social : carteles de la droga, grupos de limpieza social, bandas urbanas, milicias urbanas las articuladas a la insurgencia y otras autónomas.

  2. El resultado de todos los enfrentamientos es que la mayoría de las víctimas son personas civiles, no combatientes.

  3. De todas las desgracias que produce la guerra, después de la pérdida de vidas humanas, tal vez la mayor y con consecuencias impredecibles es el problema, del desplazamiento forzado que se viene dando a todo lo largo del territorio nacional siendo Antioquia el departamento más afectado, que produce casi la mitad del total de los desplazados que hay en todo Colombia. En donde las viudas y los niños huérfanos son los que más sufren.

Homicidios y Masacres

De las nueve sub-regiones de Antioquia con un registro tradicional de mayor cantidad de homicidios son el Área metropolitana y Urabá, y en ambas se presentó una significativa disminución en los homicidios. En Urabá de los 1456 casos del 96 se pasó a 808 en once meses. Pero lamentablemente en la otras siete regiones si se dió un incremento, siendo el Nordeste la de mayor impacto que pasó de 167 muertes en el 96 a 319 significando un incremento que para el conjunto del año va a ser superior al 100%.

A pesar de las leves mejorías en el conjunto del departamento, esto no modifica el título que ostenta Antioquia de ser el departamento más violento del pías y de Latinoamérica. La Tasa de homicidios en Antioquia es de 123,56 muertes por cada cien mil habitantes. En el Area metropolitana es de 142,62 y en la región del Urabá es de 198,53 por cada cien mil habitantes, lo cual supera a países como Brasil o El Salvador.

Desaparecidos y Secuestrados

La privación de la Libertad de manera ilegal e injustificada es un repudiable crimen en cualquier parte del mundo. Secuestrar a una persona a cambio de dinero o de la exigencia de cualquier causa social o política aunque ha se ha vuelto ya costumbre en Colombia, no por ello deja de ser algo repudiable.

La situación de privación de libertad se hace más grave cuando es el propio Estado a través de sus agentes, aquellos a quien la sociedad les ha dado la potestad para usar la fuerza, quienes directa o indirectamente cometen este crimen. Por eso la desaparición Forzada ha sido considerada en el mundo como un delito de Lesa Humanidad, en la medida en que es un método perverso de que se vale el estado para eliminar a sus opositores políticos, negando incluso hasta sus familiares y amigos el derecho a la elaboración del duelo y una adecuada sepultura.

Es triste registrar que mientras este año se presenta un pequeño descenso el las cifras de homicidios, con respecto a la desaparición forzada se da un notable incremento.

La clase dirigente y el Estado tiene una posición muy ambigua frente a este delito. Mientras frente al secuestro existe un gran despliegue en los medios de comunicación, además de fuertes penas establecidas legalmente, sin embargo la desaparición forzada, siendo un hecho mucho más grave, aún se mantiene en la impunidad formal y real.

El Desplazamiento Forzado

Después de la pérdida de la vida, la mayor violación de derechos humanos y del derecho Internacional humanitario la constituye el desplazamiento forzado. El

departamento de Antioquia expulsa al 45% del total de los desplazados del país.

No existe un censo confiable del total de desplazados, en la medida en que sólo es posible saber en aquellos sitios en los cuales ocurre el desplazamiento de manera masiva, pues hay lugares en los cuales este se da a cuenta gotas y de manera muy discreta.

Según estimativos muy por debajo de la realidad, se han contabilizado 3.652 familias con un total de 21.498 personas. La mayoría provenientes de la región de Urabá de donde han salido 7453 personas, luego le sigue el Norte con 4685 personas, el occidente 2.304 ; en el área metropolitana 1671, en quinto lugar el Nordeste con 1460 ; del Oriente han salido 1107 personas , del Suroeste 1084 y finalmente de la región del Bajo Cauca 563 personas.

La cifra de los desplazados aumenta cada año. Se calcula que cada hora se desplazan cuatro hogares en Colombia, por causa de la violencia. El 53% de las víctimas son mujeres y el 47% hombres. Del total de desplazados el 54% son menores de edad niños y niñas, cuya mayor responsabilidad termina recayendo principalmente sobre las mujeres cabeza de familia.

De este modo las tierras están quedando en manos de unos pocos. Los principales beneficiarios son narcotraficantes, terratenientes, ganaderos y grandes comercializadoras agrícolas. Los éxodos no son casuales, sino que ellos obedecen a fuertes razones económicas y son muy coincidentes con las políticas de desarrollo que se vienen implementando, varios de los megaproyectos de desarrollo coinciden precisamente con las zonas de mayor desplazamiento de campesinos.

En estos momentos los campesinos desplazados reclaman del gobierno una suspensión en los plazos para la prescripción, ya que por su salida forzosa, en poco tiempo podrían quedar legalmente en manos de otros propietarios.

Frente al desplazamiento urge la ayuda de organismos internacionales de carácter humanitario como el C.I.C.R. y otros. Así como una intervención más decidida del gobierno especialmente en cuanto a enfrentar las causas, que no son otras que el conflicto armado, la lucha por el control territorial y también por el apoderamiento de la tierra en sectores de construcción de importantes planes de desarrollo.

CINEP – Centro de Investigación y Educación Popular

Cien Días vistos por CINEP Agosto 2009 / No 67

La edición virtual número 67 de la revista Cien Días vistos por CINEP presenta a sus lectores un panorama sobre la situación de las víctimas en Colombia. Después de la elaboración de varios proyectos de una ley que pretende darles justicia y reparación, las víctimas del conflicto armado continúan esperando la devolución de sus bienes y el regreso a una tierra de la que tuvieron que huir bajo amenazas y persecución. Esto se articula con otros depositarios de la violencia en el país: los muertos a causa de la llamada “limpieza social” que, en los últimos meses, ha presentado un crecimiento alarmante, tanto o más que el aumento del desempleo y de la informalidad laboral en el país.

El tema de las víctimas ocupará un primer lugar en la agenda del fiscal entrante que la Corte Suprema de Justicia elegirá de una terna presentada por el presidente Uribe y que, para muchos, es una muestra más de la presencia del ejecutivo en los demás poderes. También será fundamental a la hora de escoger al próximo Presidente de la República, por lo que Cien Días realiza la primera entrega de una serie de entrevistas a los precandidatos. Por último, tres propuestas que desde distintos ángulos intentan devolver a las víctimas un proyecto de vida digno, basado en el diálogo y la construcción colectiva de justicia, paz y reparación.

Nuestro Trabajo en Cocorná:

Llegamos al aeropuerto de Rio Negro en Medellín, donde nos encontramos con las personas con quienes habíamos intercambiado muchos correos electrónicos: Teresa Gómez Duque y Andrés Acosta, quienes amablemente nos vinieron a buscar y nos llevaron a un hermosa finca en Cocorná donde nos hospedaríamos.

El siguiente día, Sábado 1 de Agosto, nos encontramos con AVVIC, Asociación de Víctimas de Cocorná en la Casa de la Cultural donde fuimos recibidas con cantos, con baile y poesía. Fue muy conmovedor recibir tanto cariños y nos sentimos instantáneamente como en casa. Cristina Martinez y Carlos Arturo son dos de los líderes que habían organizado estos eventos y quienes continuaron siendo nuestros expertos de logística durante las dos semanas de trabajo. Es importante mencionar que Carlos Arturo tiene 17 años y que Cristina, de 31 años, es madre, lider comunitaria, experta en economía local y una mujer total, desarrolladora de ideas y de misiones. Fue impresionante ver el nivel de compromiso de estas personas, su capacidad de trabajo, y su deseo constante de asistirnos en cualquier momento. No podríamos haber completado este trabajo en el tiempo que lo hicimos si no hubiera sido por la constante ayuda y disponibilidad de muchas personas de AVVIC que pusieron como prioridad de esas dos primeras semanas de Agosto del 2009, el trabajo de arte y de la creación de los murales.

Pintamos dos murales comunitarios y colaborativos en:

La Casa de la Cultura, pintado por adultos y adultos mayores, aunque también contó con la participación de niños y jóvenes.

El Instituto Educacional de Cocorná. Los participantes eran jóvenes de 11 a 17 años. Todos ellos habían estado directamente afectados por la violencia. En algunos casos, sus padres habían sido asesinados o desparecidos. En otros casos habían sido víctimas de las minas “anti-persona” y la mayoría habían sido desplazados.

Claudia Verenice Flores Escolero, Rosa del Carmen Argueta y yo,  compartimos este proyecto con personas de 3 a 75 años, gente comprometida a recordar sus historias personales, a compartir sus historias comunitarias, y a decir “SUS” verdades , como aporte al lento pero perseverante camino hacia una justicia posible.

Mural: “Solo la Mitad de Mí” Pintado en La Casa de la Cultura de Cocorná, del 2 al 7 de Agosto, 2009.

Niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, todos sobrevivientes de violencia crearon este mural partiendo de un taller inicial donde todos los participantes se congregaron para compartir sus historias personales y comunitarias y para comenzar a dibujar las ideas principales de lo que constituiría el tema del mural. En este primer taller se intentaba dar espacio a las voces de los participantes, aceptando todas y cada una de ellas. Es importante destacar que los participantes jamás habían hecho un trabajo de esta naturaleza, ni de arte, ni mucho menos de arte colaborativo. Algunas personas  identificaron su incapacidad de escribir o leer. Este primer taller de dibujo sirvió para fortalecer el sentido de pertenencia al proyecto , así como para disipar los miedos o inhibiciones que se generan al enfrentar por primera vez una hoja en blanco sobre la cual se debe dibujar una memoria, un pensamiento, un deseo, una esperanza.

 
Todos dibujando ideas
 
Seleccionando ideas
 

Claudia Verenice Flores Escolero, Rosa del Carmen Argueta y yo, artistas y maestra de la Escuela de Arte y Taller Abierto de Perquin, El Salvador, estamos acostumbradas a ser testigos de las violencias inflictas sobre la población civil a través de los murales que hemos pintado en El Salvador y Guatemala. Sin embargo, estábamos poco preparadas para escuchar los testimonios de las víctimas de Cocorná que nos contaban de las violencias constantes que la población civil tiene que afrontar y que hace cuatro décadas afecta la zona de Antioquia. Desapariciones, asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, masacres y desplazamientos acaecen constantemente. Suceden “hoy”.  A pesar de que la población civil reconoce que hay una disminución de la violencia a partir del año 2004, las fuerzas militares, paramilitares, la guerrilla y el narcotráfico continúan teniendo una actividad constante que pone en gran fragilidad a la población civil.

Los dibujos de los participantes son acusaciones visuales. Hablan de lo que han perdido, de lo que han visto y a lo que se rehúsan aceptar como posibilidad de la recurrencia de la violencia. Esta fue la primera vez que vimos como los niños, los jóvenes y los adultos trabajan en colaboración mostrando una organización inter-generacional admirable. En Guatemala hemos visto que los adultos traen a sus niños quienes, terminan por estar integrados al proceso. Pero en Cocorná, AVVIC, reúne a los niños y a los jóvenes  quienes encuentran su voz y su lugar como miembros independientes en la trama del trabajo comunitario.

 
Angie, Andrea, Luisa y Maria Camila
Los niños nos ayudaron a preparar colores para los primeras capas del mural que estaba a punto de nacer.
 
 
 
Aplicamos las primeras capas de color, de una forma abstracta y abarcativa para disminuir las dudas, las inhibiciones o las dificultades de pasar de nunca haber hecho un trabajo de arte a pintar una obra en una pared de 12 metros de largo X 3 metros de alto. Se debe recalcar que en este grupo nunca detectamos inhibiciones de ningún tipo. Por el contrario, los niños, jóvenes y adultos estaban listos para pintar a toda hora. Es más, desde el punto de vista organizativo, nos faltaba pared! Por que todos los participantes querían pintar en todo momento.

Marcamos las direcciones principales de la composición.

 
Maria y Fabio

Los participantes comenzaron a transportar sus ideas y los dibujos seleccionados sobre la pared.
José  eInes

Blanca
 

Seleccionando las imágenes finales del mural

 El mural estaba inscripto dentro de dos vigas de la estructura original del edificio dándole una suerte de  espacio de borde o marco que agrandaba el espacio real de la pared.

Luz Darys, una mujer de 36 años, madre de cinco hijos y abuela de una niña, es sobreviviente de violencia y de desplazamientos. Ella propuso pintar “la mitad de sí misma”. Luz Darys compartió con el grupo que su padre había desaparecido cuando ella era una bebita. Nunca lo conoció y nunca tuvo contacto con la familia de su padre. Ella creció con un profundo sentimiento de pérdida causándole inseguridad de cual era, en realidad, su verdadera identidad? Además de eso, ella había perdido hogares, miembros de su familia y la mayoría de sus magras pertenencias.

 
Luz Darys
 

Luz Darys dijo: “La guerra me ha robado la mitad de mi misma”. Y eso fue exactamente lo que ella pintó. En el centro del mural hay una mujer a quien le falta su mitad. La otra mitad está envuelta en una sombra color verde profundo. Luz Darys pintó a su media mujer con un brazo extendido hacia la Virgen María. Esta virgen es menos santa y más mujer, por que a ella también le mataron un hijo. Jesús fue asesinado por la violencia. La Virgen María que pinto Luz Darys tiene un ramo de rosas en una mano y la otra mano la tiene amputada por una mina anti-persona.

Dentro de la forma que se produce por las siluetas de estas dos mujeres que son los personajes principales del mural, el observador puede ver la siguiente escena:

Una mamá pájaro esta llegando al nido para alimentar a sus pichones. Un hombre armado le dispara y hace que la mamá pájaro caiga herida de muerte y, en agonía, es llevada por una ambulancia de la Cruz Roja. La madre pájaro muere dejando a sus hijos solos y desprotegidos. Un conejito mira desesperado desde una jaula que parece una celda.

 
 
 

Estas dos viñetas fueron pintadas por Maria Doris, madre de Carlos (17), Cristian (12), Maria Camila (10) y Laura Valentina (8). Cuando Laura Valentina era una bebita de 8 meses, el marido de Maria Doris fue a una “vereda” vecina a comprar algunas cosas que necesitaba para su granja. Nunca volvió. Desde ese momento está desaparecido.

Unos meses atrás, Maria Doris recibió un llamado de las autoridades locales informándole que habían encontrado una tumba común y que después de haber exhumado los restos que allí se encontraron pensaban que una de las víctimas era su esposo “desaparecido”. Pruebas de ADN aún se necesitan finalizar para constatar científicamente  que este esqueleto , encontrado entre otros, es el de Arturo.

 
Maria Doris, Christian, Carlos Arturo, Camila y Valentina
 
Andrea y Eladio tienen casi setenta años cada uno y hace cincuenta que están casados. En esa larga vida en común tuvieron 21 hijos. Actualmente, sólo cinco hijas están vivas y todas han sido desplazadas, razón por la cual , viven lejos de sus padres. Todos los otros hijos e hijas de Andreita y Eladio han muerto, algunos cuando eran pequeños, otros fueron asesinados, otros están desaparecidos. Andrea nos contaba con dolor, que ninguno de sus hijos había tenido nada que ver con el ejército ni con la guerrilla. Ellos siempre fueron campesinos y siempre fueron pobres. Andrea y Eladio no solo perdieron a sus hijos, también han perdido tierras y fueron desplazados a la Costa por unos años. Cuando regresaron a Antioquia nada de lo que ellos habían tenido estaba en pié. Nada había sobrevivido.
 
Andrea
 

En esa parte central del mural que se terminó llamando la “zona de conflicto”, aparecen pintadas personas con miembros amputados a causa de las minas que se encuentran en las zonas rurales y que siguen activas. A diferencia de otros países donde he trabajado como artista o como activista de derechos humanos, en Colombia las minas siguen activas. Desconozco si en Colombia ha habido un movimiento nacional o internacional para detectar, detonar o neutralizar las minas. El peligro de ser victima de una mina anti-persona en Colombia es recurrente y constante. Las comunidades siguen dando informes de gente que ha sido herida por este tipo de minas de contacto.

Los artistas de este proyecto compartían la memoria de ver llegar a los caballos transportando cadáveres. Estos hombres, mujeres y hasta niños mostraban signos de haber sido brutalmente asesinados. En algunos se podían ver las marcas agrias de la tortura y del abuso. Se lamentaban de no saber bien quienes habían sido responsables de estas muertes ya que el ejército, la guerrilla, los paramilitares o los narcotraficantes se podrían haber atribuido estas muertes tan terribles. Los sobrevivientes recordaban que hasta los caballos caían desplomados y morían de tristeza después de haber devuelto a los muertos a sus familiares.

 

La mayoría de las personas que participaron en este proyecto habían sido desplazadas. Les habían dicho que dejaran todo lo que tenían: sus hogares, sus animales, sus cosechas y que salieran en “una hora”. Si se rehusaban , ellos y sus familias serían asesinadas.

En la parte izquierda del mural aparece un campesino que lleva su corazón a cuestas. Lo amarra una cinta de cuero que se asegura a la cabeza, así como los campesinos transportan el café, la leña para la semana, las cosechas cuando las hay. Este campesino, lleva el peso de su corazón en la espalda, sin saber si alguna vez regresará a su tierra.

 
 

Mientras estas imágenes iban poblando el mural los participantes compartían sus historias personales de desplazamiento y de violencia. En muy pocos casos los desplazados vuelven a sus hogares y cuando lo hacen es para comprobar que sus casas han sido saqueadas , a veces ni siquiera están en pié, les han robado su ganado y las cosechas frecuentemente están destruidas. Hasta la tierra está “envenenada”.

Don Fabio me dijo que se sorprende al ver que las fuerzas de la violencia quieren matar hasta la Tierra. Como campesinos, ellos han aprendido a cuidar de la tierra, a escuchar lo que la tierra dice, y ella, la Tierra, produce cosas buenas para que todos coman.

Por que será que también quieren matar a la Tierra?

La luna viaja hasta el sol delimitando un día entero y la vida es esplendorosa bajo un cielo limpio y abierto. Un río serpentea naciendo en las montañas y convirtiéndose en una cascada que los Colombianos llaman “chorro”, donde la gente se junta feliz , a bañarse, mientras otras personas, siempre en gran clima de celebración preparan comida en una gran hoya. Cristina pintó esta escena con meticulosidad mientras nos contaba que es una práctica común de las familias el encontrarse con los parientes y amigos a la vera de los ríos cerca de los chorros, para preparar un “sancocho”, un guiso delicioso y denso de carne, papas y yuca.
 
 
Todas estas historias aparecen en el mural entre colores brillantes y hermosos, que van describiendo la majestuosidad del paisaje local, con sus montañas y sus flores, sus árboles y la iglesia, por que ellos no se han olvidado de Dios, aunque Doña Berta me comentó que a veces ella teme que Dios se haya olvidado de ellos.
 

Este es el mural terminado.


Estos son los artistas de Cocorná

 
El Padre Jorge Julio Mejía Mejía vino a Corcorná el 12 de Agosto. Fue hermoso conocerlo y tener la oportunidad de compartir con él y con los participantes del mural el proceso, el tema y el desarrollo del proyecto. Los artistas estaban radiantes cuando le mostraban a Jorge Julio (Jota) cual era la parte que cada uno de ellos había pintado.


Cristina

 

Don Fabio

 

Don José

 

Doña Laura Rosa

Claudia Verenice, Claudia, Doña Carlina, Rosa del Carmen

Doña Carlina nos dijo: “A Nosotros nos han hecho tanto daño. Ustedes nos han traído mucha alegría.”

En el fin de semana, Cristina, Carlos y los otros amigos de AVVIC organizaron un hermoso paseo que empezaba tomando el vehículo de transporte  local que se llama “Chiva” ( no me pregunten por que?!)

Es un bus colorido y pintado a mano con esmero.


Al cual nos subimos todos con gran algarabía.

Después de un viaje corto llegamos a la poza natural y al “chorro” donde los niños primero y los adultos después se metieron a chapuzones entre carcajadas y saltos.

 

Algunas de las señoras se abocaron a la preparación del  “sancocho”.

Hubo cantos, guitarreadas, baile, los niños adoraron los juegos en el agua y todos comimos copiosamente. Nosotros habíamos visto esta misma escena en el mural. Cristina la había pintado contándonos como la gente disfruta de esta celebración comunitaria. Por un momento, todos habíamos olvidado que éramos parte de la Asociación de Victimas de Violencia que congrega gente que ha sufrido violaciones innombrables. Éramos amigos, colegas y artistas celebrando el nacimiento de nuestro querido y hermoso mural.


El Grupo de artistas que pintaron el mural vistiendo las camisetas de AVVIC
 

Mural: “Las Dos Caras de Nuestra Realidad” pintado en el Instituto de Educación de Cocorná por jóvenes de 11 a 17 años.

El primer encuentro con los participantes de este nuevo proyecto fue intenso, focalizado y revelador. Todos los muchachos y muchachas habían estado directamente impactados por la violencia. Sus madres o padres, o en algunos casos, los dos  padres, habían sido asesinados en años recientes. La mayoría de estos jóvenes habían sufrido desplazamientos y habían sido forzados a re-localizarse.


Primer encuentro con los jóvenes del Instituto Educacional de Cocorná 

Después de hacer muchos dibujos y de discusiones pertinentes al posible tema del mural, se llegó a un acuerdo en común. Este grupo de 35 jóvenes de entre 11 y 17 años estaban por hacer un testimonio visual de sus historias personales y comunitarias en la pared de uno de los accesos principales de la escuela.

El mural muestra dos perfiles enfrentados a partir de una figura central. El personaje localizado en el eje simétrico del mural es un Shaman indígena de un solo ojo, sabio y poderoso que ancla la mitad de la composición en la tierra que contiene el conocimiento sagrado de los ancestros. Los jóvenes temen que la generación a la que ellos pertenecen haya perdido esa sabiduría y no saben como recobrarla. Este personaje de Cíclope mira hacia adentro y hacia el pasado intentando encontrar formas posibles y efectivas para asegurar la Paz y administrar Justicia en un país donde la violencia nubla la vida de las víctimas.

La parte derecha del mural se extiende desde el perfil de un pequeño zorro que llora mientras ve la destrucción del medioambiente, la contaminación de las aguas por la basura, animales muertos y armas que viajan por un río de podredumbres. Una mina está explotando a la vera del río mientras la presencia de una hoja magnimisada de marihuana representa los riesgos y los miedos que los jóvenes tienen cuando piensan en el narcotráfico y la guerra de las drogas en Colombia. El mural incluye la representación de un joven adicto a la droga e incapaz de salir del circulo interminable de adicción, criminalidad y peligro.

Mientras estaban pintando el mural, los jóvenes hablaron sobre el proyecto de ley pendiente que despenalizaría la  venta y consumición de pequeñas cantidades de marihuana o de cocaína como una estrategia para debilitar la economía basada en el narcotráfico.

Los jóvenes evaluaban las ramificaciones de esta posible legislación intentando imaginar cuales eran los riesgos implícitos y como sus vidas estarían directamente afectadas por semejante decisión. Los jóvenes tenían muchas preguntas, se sentían confundidos y tenían miedo cuando entendían que había pocas opciones para ellos. Los jóvenes hablaban con desesperanza cuando reflexionaban sobre la única economía fuerte de Colombia: la economía generada por el narcotráfico. Aún no queriendo consumir droga temían que fueran forzados a venderla.

En la parte izquierda del mural el perfil de una muchacha enmarca un paisaje soleado y abierto donde hay granjas de cultivos, hay montañas, un río límpido que trae vida y prosperidad desde la izquierda hacia la derecha de la composición. Hay gente de todas las edades disfrutando el momento en el cual la ausencia del conflicto no sea un sueño sino una realidad.

Este mural se pintó entre el 8 y el 13 de Agosto. El viernes 14 de Agosto y a pedido de los participantes, jóvenes, adultos y niños, creamos un taller de “color” y técnicas de muralismo. Todos los que habían pintado en los murales estaban  conmovidos e inspirados con los resultados y proponían seguir pintando después de nuestra partida.

La Escuela de Muralismo de Cocorná había nacido.

 

Rosa del Carmen, Claudia Verenice y yo nos fuimos de Cocorná y de Colombia el 15 de Agosto, con la promesa de volver y con la renovada convicción de que el arte genera una significativa diferencia en la vida de las comunidades y de quienes han sufrido violencia, terror de estado y guerras.

Hemos sido testigos del impacto restaurador que tiene la creación comunitaria de los murales en la vida de las personas que han sufrido violaciones de derechos humanos así como en el público que algún día comprenderá las historias personales de las victimas a través de esta narración que utiliza el lenguaje de las artes visuales.

Siendo fines de Agosto del 2009, siento que me es imposible desprenderme de Cocorná. He soñado y he vuelto a rememorar en sueños, lo que la realidad nos ha brindado. Que dicha que los sueños se parezcan a la realidad! no me sorprende que esto haya sucedido en Colombia donde ya García Márquez nos había llevado de la mano por Macondo.

Tomando prestada la imagen de Luz Darys y de su media mujer, yo diría que he retornado de Colombia con un “pedazo” más. Un pedacito lleno de amor , un territorio de esperanza renovada cuando el alma se conmueve ante la belleza nacida de gente que ha sufrido mucho.

No sé como sucede esto, pero es lo que vemos cuando compartimos algunas recetas básicas de hacer arte. Las recetas son simples y son siempre las mismas. La experiencia de la gente es siempre monumental y diversa, y una vez que las estrategias tiernas y amorosas del arte se les presentan, se abren puertas iluminadas donde la tristeza y la militante esperanza tejen un tapiz de historia sorprendente.

Me ha sido difícil narrar este texto. He reflexionado  y llegué a la conclusión de que el corazón no me cabe en el pecho. Fue un descubrimiento físico de lo que significa en mi propio camino de hace tantos años, esto de apostarle al arte como opción de ternura y de restablecimiento. Tengo la sensación de que me ha crecido el corazón, lo siento enorme y saludable pero ya no me entra en el pecho! tengo que hacerle lugar a su nuevo tamaño.

La nueva medida del corazón esta llena de colores, de voces de gente muy querida que pasan a ser miembros de esta familia enorme que se desplaza por el continente con pinceles en la mano, dolor en el alma y la determinación de contar sus historias por que son valiosas, son importantes y nos son necesarias.

Quiero expresar mi profundo agradecimiento a Jorge Julio Mejía Mejía, Teresa Gómez Duque, Andres Acosta, Cristina Martínez, Carlos Arturo,  a mi querida prima Florencia Roulet  quien puso en movimiento la chispa de este proyecto que hoy celebramos todos.

Sobre todo, quiero agradecer con amor y admiración a todos y todas, los / las participantes de estos dos proyectos, amigos y amigas de AVVIC . Ha sido un honor y un privilegio trabajar con ustedes en la maravillosa aventura del arte.

En nombre de la Escuela de Arte y Taller Abierto de Pequín, El Salvador: MUCHAS GRACIAS!!!!!!!!!
 

Rosa del Carmen Argueta, Claudia Verenice Flores Escolero, Claudia Bernardi

 

Berkeley, August 30, 2009

Claudia Bernardi

 

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